No pueden echarse en falta acontecimientos históricos de relieve en la España del siglo XIX y principios del XX. Efectivamente, desde los avatares de la invasión de Napoleón y sus huestes hasta la guerra civil de 1936, son muchos los acontecimientos ocurridos en la nación española. Con la retirada de las tropas francesas se promulga la Constitución de 1812. Fernando VII, que se había visto obligado a renunciar al trono, vuelve al mismo en 1814, revocando la Constitución que acabaría aceptando algún tiempo después. En 1824, Fernando VII se convierte en rey absoluto, y después de una turbulenta época con revueltas y depuraciones, por enfermedad del rey ocupa el trono la regenta Maria Cristina durante un breve espacio de tiempo, en el cual se producen amnistías que calman un poco los ánimos. 

La segunda República termina en 1936, fecha en la que se inicia una feroz guerra civil que finaliza en 1939. Los movimientos políticos y sociales expuestas anteriormente pueden causar la sensación de que en la España de los siglos XIX y XX no existía un momento de calma para poder realizar otro tipo de actividades. Esto, afortunadamente, no ocurrió así, sino que, a pesar de todo, la lista de personalidades distinguidas en todas las ramas de las ciencias, el arte y las letras es abundante y destacadísima. Así, por ejemplo, la llamada generación del 98 reúne a un importantísimo grupo de escritos entre los que se encuentran: Valle -Inclán, Unamuno, Azorín, Baroja, Antonio y Manuel Machado, Gabriel Miró, que son los propulsores de las letras modernas españolas. A éstas habría que añadir los premios Nobel conseguidos por: Echegaray, Benavente, Juan Ramón Jimenez, Ramón y Cajal; así como los de Vicente Aleixandre y Camilo José Cela. La pintura alcanza, igualmente, una etapa importante con destacamos artistas que, de alguna manera y bajo el prisma de sus diferentes estéticas, continúan la brillantísima trayectoria española en esta faceta.